Terapia con ventosas

Las ventosas son un tipo de terapia alternativa milenaria conocida en la Medicina Tradicional China y en al islam, donde es conocida como Alhiyama. Esta técnica ya era practicada por el profeta Mahoma para tratar muchísimas dolencias. En la actualidad Deportistas de élite han popularizado esta técnica de fisioterapia que tienes ahora a tu alcance en TorremoIinos gracias a Clínica Zeta. 

¿En qué consiste?

Implica colocar ventosas sobre la piel para crear succión o efecto de vacío. Dicha succión puede facilitar la curación por el aumento de flujo sanguíneo, nutrientes y una mayor retirada de catabolitos y sustancias de desecho.

Las ventosas aumentan la circulación sanguínea en el área donde se colocan, esto puede aliviar la tensión muscular, lo que puede mejorar el flujo sanguíneo general y promover la reparación celular. También puede ayudar a formar nuevos tejidos conectivos y crear nuevos vasos sanguíneos en el tejido.

El efecto de vacío se creó principalmente mediante el uso de calor. Las copas se calentaron originalmente con fuego y luego se aplicaron sobre la piel. A medida que se enfriaban, las tazas tiraban la piel hacia adentro. Actualmente, las ventosas que utilizamos hoy en día y las que usamos en Clínica Zeta, son ventosas sin la necesidad de utilizar calor, constan de un sistema de válvula unidireccional, con una palanca que al accionarla provoca el efecto vacío, evitando así el posible riesgo por quemadura del algodón.

Fisioterapia Torremolinos

¿Cómo se utilizan?

Hay bastante diversidad a la hora de usar las ventosas. Originalmente, se emplea en el recorrido a lo largo de toda la columna vertebral, en una numeración par. Una vez colocada a ambos lados de la columna vertebral, en el recorrido de la musculatura paravertebral, se dejan durante un tiempo en el que se produce el efecto violáceo (hiperemia local) en la piel. Una vez transcurrido este tiempo, se retiran las ventosas. En Clínica Zeta hemos cambiado y lo que realizamos son deslizamientos con las ventosas a lo largo del músculo, realizando así un masaje de fricción y produciéndose una liberación miofascial. Después de realizar la técnica es habitual que la zona esté enrojecida (eritema) a causa del aumento del flujo sanguíneo en la zona.